El cardo de leche cura y protege el hígado y actúa como antídoto contra el veneno

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(Lunov Mykola / Shutterstock)

En muchas culturas antiguas, las plantas con puntas conocidas como cardos son un símbolo de protección y respeto. Pero en estas hierbas hay mucho más que las espigas espinosas.

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El cardo de leche, o cardo mariano, en particular, ha sido utilizado por los médicos durante al menos 2.000 años como un remedio para proteger, desbloquear y rejuvenecer al hígado.

Recibe su nombre, Silybum marianum por las venas blancas de sus hojas. Tiene flores brillantes de color rosa o púrpura que se convierten en semillas sedosas a finales del verano para que el viento las levante.

En la década de 1960, científicos alemanes identificaron a un grupo de flavonoides conocido como silymarin- considerados como el ingrediente activo para curar al hígado.

La silimarina se encuentra en mayor concentración en sus semillas, que se cosechan a finales del verano, a principios del otoño, justo antes de madurar.

2.Milk thistle ilustración del libro de Botánica Inglesa, 1866. (Dommio Público)

Milk thistle ilustración del libro de Botánica Inglesa, 1866. (Dommio Público)

Estancamiento del hígado

Los herbolarios antiguos y modernos recomiendan al cardo de leche para problemas del hígado. La Comisión Este de Alemania, la agencia gubernamental que evalúa a las plantas medicinales, aprueba el extracto de semillas normalizado para la enfermedad hepática inflamatoria crónica y la cirrosis del hígado.

Pero no se necesitan problemas extremos de hígado para beneficiarse del cardo de leche. El hígado puede ser ayudado un poco de vez en cuando.

El hígado sirve de filtro a nuestro cuerpo, tamiza al veneno, exceso de hormonas y otras impurezas de nuestra sangre. También produce bilis para ayudarnos a digerir las grasas y proteínas. Cuando este órgano se obstruye, pueden resultar una variedad de enfermedades tales como: dolores de cabeza, problemas menstruales, inflamación sistémica, hemorroides, venas varicosas y problemas digestivos. Estas son sólo algunas de las enfermedades por las que las personas usan el cardo de leche para curarse.

Para los médicos antiguos, las indicaciones de problemas hepáticos se extendieron más allá del cuerpo físico en el reino de la mente y el espíritu. En la medicina tradicional china, por ejemplo, el hígado y la vesícula biliar son responsables del libre flujo de qi (energía) en todo el cuerpo. Según este sistema, el qi estancado en el hígado a menudo se manifiesta como ira, frustración y depresión.

Una idea similar fue descrita en Europa a finales del siglo XVI, cuando el herbolario y botánico John Gerard, con sede en Londres, declaró que el cardo de leche fue el “mejor remedio creado contra las enfermedades melancólicas”.

El cardo de leche tiene varias características que lo hacen especialmente bueno para el hígado. Esta hierba rica en antioxidantes demostró regenerar las células del hígado, fortaleciendo las paredes celulares, reduciendo la inflamación en el hígado y la vesícula biliar y disolviendo los cálculos biliares para que la bilis pueda fluir libremente. El silymarin también demostró aumentar la producción de glutation, un complejo de aminoácidos que ayuda al cuerpo con numerosos procesos y protege las células contra las toxinas.

Protección contra el veneno

Dada la protección al hígado conferida por el cardo de leche, algunas personas lo toman diariamente para protegerse de las las toxinas ambientales, tales como pesticidas, cansancio debido al manejar automóvil y a la limpieza usando productos químicos.

Debido a que el abuso del alcohol afecta mucho el hígado, el cardo de leche se recomienda a los que beben demasiado. Los estudios sobre la silimarina han demostrado una mejora significativa en la función hepática para aquellos que sufren de enfermedad hepática ligera relacionada con el alcohol, pero ha demostrado ser menos eficaz en los casos ya avanzados.

Para aquellos que sólo lo disfrutan ocasionalmente, el extracto puede ayudar a evitar la resaca.

En la antigua Europa se promovió como un antídoto contra el veneno de serpiente y otros venenos. Hoy en día, un número cada vez mayor de médicos cree que la silimarina protege contra la potencialmente letal oronja verde (Amanita phalloides) y otras variedades de hongos altamente tóxicos.

En 2011, cuatro casos de envenenamiento a muerte por setas, fueron tratados en el Hospital Universitario de Georgegtown utilizando un medicamento inyectable, basado en cardo de leche, conocido como silibinina. Todos los pacientes se recuperaron.

Los investigadores creen que este cardo bloquea las toxinas al entrar en las células del hígado o las retira antes de que causen daño.

Cardo de leche de la ilustración de William Curtis, 1778-1781. (Dominio publico)

Cardo de leche de la ilustración de William Curtis, 1778-1781. (Dominio publico)

Cáncer

La silimarina y otros fitoquímicos a base del mismo demostraron ser prometedores en los estudios preliminares para protegerse contra ciertos tipos de cáncer, como los de la piel, lengua, vejiga, próstata, el colon e intestino delgado.

Según el Instituto Nacional del Cáncer, la investigación sobre el cardo mariano demuestra que tiene el potencial para que la quimioterapia sea menos tóxica y más efectiva, menguando el crecimiento de las células cancerosas y ayudando a reparar el tejido hepático.

Cómo usarla

Una hierba tan poderosa tiene un sabor suave, a nuez y un poco amargo. Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos lo reconoce como seguro y no tóxico. Sin embargo, puede haber una reacción para aquellos que son alérgicos a las plantas de la familia de las compuestas (girasol, margarita, aster, etc.)

En Alemania, donde se realizó la mayor parte de investigaciones, los médicos recomiendan el uso de extractos estandarizados al 80% de silimarina. Ya que la silimarina no es soluble en agua, un té de esta no suministrará nada de este complejo, pero hay otros componentes valiosos en esta hierba que pueden ser extraídos por el agua.

Póngase en contacto con un herbolario calificado para ver cuánta y cómo mejor utilizar esta hierba para su condición particular. Sin embargo, para la protección diaria del hígado, simplemente siga la dosis en la botella. Puede tomar sólo la leche de cardo, o combinada en fórmula con diente de león, hinojo, bupleurum, cúrcuma, u otras hierbas que ayuden a la limpieza del hígado.

Otra manera de tomar el cardo de leche es comiéndolo. Esta hierba ha sido una fuente de alimento en Europa durante cientos de años. Las hojas recortadas de sus espinas son verduras nutritivas. La raíz se puede asar o hervir. Las semillas pueden ser elaboradas para hacer una bebida parecida al café. El tallo es supuestamente superior a la col, es más fina y la cabeza de flor inmadura, se parece a una alcachofa pequeña, puede ser usada de manera similar.

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