Fotografío lo que el chico le hacía en secreto a su bebe y ahora lo busca desesperada para…

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La pareja Myers vive en West Palm Beach, Estados Unidos. Tanto Katie como su esposo están muy contentos de recibir la noticia de que serán padres.

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Están muy ansiosos por ver la llegada de su pequeño y por fin tenerlo en sus brazos. Como cualquier embarazo, todo marcha a la perfección hasta que unos meses después, el niño nace. Después de esperar tantos meses, por fin la pareja le da la bienvenida a su pequeño Kaden. Están muy contentos con su llegada, pues es el nuevo centro de atención para la familia. Pero con el paso de los meses, su madre empieza a preocuparte por lo que ve.

El pequeño, que ahora tiene 1 año y medio no está creciendo con la misma rapidez que los demás niños. Es entonces cuando deciden llevarlo al hospital para determinar qué pasa. Entonces, el doctor les da la mala noticia: el niño sufre de una atrofia muscular espinal tipo 2. Esto implica que el niño no tendrá una vida normal, siempre dependerá de alguien para realizar tareas tan sencillas como desplazarse de un lugar a otro.

Cada día es un nuevo reto.

Esto le rompe el corazón a los Myers, pero aun así están dispuestos a luchar por el bienestar de su pequeño. Se esfuerzan por que cada día aprenda algo nuevo, como a sentarse derecho, levantar los brazos, etc. Recientemente aprendió a utiliza su silla de ruedas, lo que hace que Katie se sienta orgullosa de él.

Los Myers apartan mucho tiempo para dedicárselo al niño. Van con él al parque, al acuario y a los museos. Cierto día, mientras estaban en un museo, Kaden se apartó un momento de sus padres. Su madre lo observaba atentamente, pero no salió a buscarlo para que disfrutara de su momento a solas. Ella ve que Kaden se acerca a otro niño que está cerca de un aparato del museo.

Este aparato era una especie de juego en el que se debía tirar de una palanca para mover bolas de distintos colores. Entonces, el otro niño se acerca a Kaden y hace algo que tocó el corazón de Katie. Ella rápidamente les tomó una fotografía y la colgó en su muro de Facebook.

En la descripción de la fotografía puso lo siguiente: “Al niño del museo de ciencias: No te conozco, pero gracias por ser como eres. Dejaste que mi niño jugara contigo e hiciste una conexión especial con él. Lo ayudaste a tomar las bolas del suelo al ver que él no podía hacerlo. Ni si quiera te importó conocer que le pasaba, solo lo ayudaste, simplemente lo entendiste. Mi hijo se parece mucho a ti, es muy curioso y quiere entender cómo funciona todo. Gracias por ayudarle a tirar de la palanca cuando notaste que él no podía solo. Tal vez no lo veas de esta manera, pero creo que haces de este mundo un lugar mejor”.

Ahora busca al niño para hablar con sus padres.

El otro niño parecía ignorar totalmente la silla de ruedas y la enfermedad de mi hijo, solo jugaba con él. “Me gustaría hablar con sus padres y decirles que tiene un hijo maravilloso, muy comprensible. Trata a todos por igual” añadió Katie.

Más tarde, en una entrevista la madre aclaró que no está mal que le hagan preguntas sobre su hijo. Pero añadió que ese momento en el que simplemente jugaban como si no tuviera nada fue memorable. El que su hijo sea tratado como otro niño normal significa mucho para él, que debe luchar todos los días.

Katie afirma que compartió esa foto por dos razones. La primera es para lograr dar con el paradero de aquel pequeño que ayudó a su hijo. La segunda razón es para dar a conocer la enfermedad de su hijo, de esa forma más personas se interesan en ella y se animan a investigarla más a fondo. ¿Qué piensas de la forma de actuar del otro niño? Déjanos conocer tu respuesta por medio de los comentarios. No olvides compartir este artículo en tus redes sociales.