¿El Exceso De Vitamina C Causa Efectos Secundarios?

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La vitamina C es la más popular de todas. Se encuentra en muchas frutas y verduras, y desde que eres pequeño seguro habrás escuchado lo importante que es su consumo para nuestra salud.

¿Pero es posible tener demasiado de una cosa buena? Sí, lo es. Aún en el caso de esta vitamina, que ayuda a mantener saludable tu sistema inmunológico, contribuye en la curación de heridas, mantiene huesos fuertes y mejora tu función cerebral (123).

Seguramente has tomado más de una vez un suplemento de vitamina C para prevenir el resfriado porque reduce la duración y alivia los síntomas (4), y te habrás cansado de escuchar los beneficiosa que es esta vitamina.

Hay quienes afirman que esos suplementos son más beneficiosos que los alimentos que la contienen, y por eso los recomiendan. Pero este es un arma de doble filo, porque muchos de ellos contienen cantidades muy altas que pueden causar severos efectos secundarios.

En este artículo vamos a explorar qué tan seguro es tomar suplementos de vitamina C, si es posible consumir demasiada y los posibles efectos adversos de tomarla en grandes dosis.

La vitamina C es soluble en agua y no se almacena en tu cuerpo

La vitamina C es soluble en agua y por esta razón tu organismo no la almacena, sino que desecha el exceso de esta vitamina a través de la orina.

Ya que tu cuerpo no produce vitamina C por sí mismo, ni tampoco es capaz de almacenarla, debes consumirla diariamente para poder cubrir las necesidades que tiene tu cuerpo de este componente. 

Pero no debes excederte, ya que aunque es excretada, el exceso puede causar que la vitamina C comience a acumularse y provoque daños digestivos y cálculos renales, así como síntomas de sobredosis.

Y, aunque sean muy populares, la verdad es que los suplementos no son necesarios. Es fácil obtener la cantidad suficiente de vitamina C de los alimentos frescos, sin necesidad de incurrir en el gasto económico ni el riesgo de sobredosis de los suplementos.

Demasiada vitamina C puede causar problemas digestivos

El efecto secundario más común de la ingesta alta de vitamina C son los problemas digestivos, pero suele ser más común por el consumo de suplementos que por el de alimentos que aportan esta vitamina.

El límite superior tolerable de esta vitamina (TUL, por sus siglas en inglés) es de 2,000 miligramos al día, porque es más probable que presentes problemas digestivos si superas esa cantidad (5).

Cuando el sistema digestivo se ve afectado, los principales síntomas que presentará son náuseas y diarrea. También se ha reportado que una sobredosis de vitamina C puede causar reflujo, aunque no está comprobado.

Si tienes problemas digestivos por tomar demasiada vitamina C, simplemente reduce la dosis de tu suplemento o simplemente consúmela únicamente a través de alimentos para evitar una sobredosis.

La vitamina C en exceso puede causar sobrecarga de hierro

La vitamina C es conocida por mejorar la absorción de hierro porque tiene la capacidad de unirse con hierro no hémico, que se encuentra en los alimentos vegetales, y facilita su absorción en tu organismo.

Este tipo del hierro no es absorbido por tu cuerpo tan eficientemente como el hierro hémico, que se encuentra en los productos animales (6).

Algunos estudios indican que la vitamina C es la vitamina más eficiente que existe para mejorar la absorción de hierro, y por eso recomiendan consumir las fuentes naturales de  la vitamina (frutas y verduras) con alimentos secos fortificados con hierro (7).

Pero recuerda: todo en exceso es malo. Si tomar mucha vitamina C causa problemas, la sobredosis de hierro también puede causar daños graves en órganos como el corazón, hígado, páncreas, la tiroides y el Sistema Nervioso Central (9).

Ahora bien, la verdad es que la sobrecarga de hierro suele ser improbable si no tienes una enfermedad que aumente el riesgo de acumulación de hierro, o provoque el aumento de su absorción (8), pero nunca está de más prevenir.

Tomar dosis altas de vitamina C puede provocar cálculos renales

El exceso de vitamina C sale del cuerpo en forma de oxalato, un producto de desecho del organismo que se excreta a través de la orina.

El oxalato se puede unir con minerales en el organismo, formando cristales que pueden llevar a la formación de cálculos renales (10). El consumo excesivo de vitamina C puede aumentar la cantidad de oxalato en la orina, lo que aumenta el riesgo de los cálculos.

Un estudio en el que se impuso la ingesta de 1,000 mg de vitamina C dos veces al día durante seis días, los participantes del experimento reportaron un aumento de 20% del oxalato que excretaron en la orina (11).

Además, el consumo de vitamina C superior a 2,000 mg también se vincula directamente con el desarrollo de cálculos renales (12). En esa misma cantidad se le ha relacionado con casos de insuficiencia renal, pero esto es muy raro en personas saludables (13).

¿Cuánta vitamina C es demasiada?

Como la vitamina C es hidrosoluble y tu organismo elimina el exceso poco tiempo después de que la consumes, es muy difícil que tu dieta te lleve a ingerir tanta que se acumule en el organismo.

Es prácticamente imposible que obtengas demasiada vitamina C solamente de la dieta. En las personas sanas, cualquier vitamina C excedente consumida por encima de la cantidad diaria recomendada simplemente se elimina del organismo.

Para darte una idea, necesitarías consumir unas 29 naranjas o cerca de 13 pimientos al día  antes de que tu ingesta alcance el límite superior tolerable.

El riesgo solo es alto en quienes toman suplementos o los que padecen condiciones que aumentan la absorción de hierro o son propensos a cálculos renales. Y, aún así, los síntoma se presentan cuando se toma una super dosis superior a 2,000 mg (14).

Si eliges tomar un suplemento de vitamina C, lo mejor es elegir uno que no contenga más del 100% de tus necesidades diarias: 90 mg al día para los hombres y 75 mg al día para las mujeres (15).

El veredicto final sobre la vitamina C

El consumo de vitamina C es seguro para la mayoría de las personas, especialmente si la consumes directamente desde los alimentos.

Evitar una sobredosis o efectos secundarios es sencillo: no tomes suplementos y basa tu ingesta de esta vitamina en la inclusión de frutas o vegetales en tu dieta.

Si estás sano y no tienes una deficiencia de vitamina C, no es necesario que tomes grandes dosis de esta vitamina. Por tanto, es mejor que no hagas caso de las “curas milagrosas” en las que se recomienda tomar cantidades altísimas de vitamina C (16).

Mantén un equilibrio para que puedas beneficiarte de los aportes de la vitamina C para protegerte de algunas afecciones. Enfócate en evitar tener una carencia de esta vitamina en lugar de saturar al organismo con ella.

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