Causas de la Retención de líquidos y cómo evitarla

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Causas de la Retención de líquidos y cómo evitarla

Las causas de la retención de líquidos en nuestro organismo son muy variadas. En su mayoría no responden a un mal estado de salud y en general son procesos reversibles. Aquí te cuento por qué una persona puede sufrir retención de líquidos y qué debes hacer para acabar con ella.

La retención de agua en el cuerpo, también conocida como edema, se produce en el sistema circulatorio de nuestro cuerpo y también en el interior de los tejidos musculares. Sus efectos más visibles son la hinchazón de las extremidades inferiores ( abdomen, piernas, tobillos, por evidente efecto de la gravedad), pero también se puede mostrar en las manos y, en general, por todo el cuerpo.

Principales causas de la retención de líquidos

1. Retención premenstrual.

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Se trata de una retención muy común y esta causada por los cambios hormonales, que preparan a cuerpo de la mujer para que almacene todo el agua posible ante el próximo sangrado, en el que se pierde mucho agua.

Según el caso de cada mujer, en ocasiones es un gran trastorno, pues hay ropa que no puedes ponerte porque queda estrecha y te sientes muy pesada. La parte buena es que se trata de una molestia ocasional y puedes hacerla más liviana. ¿Cómo? Pues haciendo algunos cambios en la alimentación: ingerir menos sal, tomar más fruta y verdura o hacer una rutina de ejercicios.

Causas de la Retención de líquidos y cómo evitarla

2. Embarazo

La retención de líquidos es muy frecuente en el embarazo. Se produce a lo largo de toda la gestación aunque se hace más intensa hacia el final. En este caso las causas son:

  • A partir del último trimestre de gestación el cuerpo tiende a liberar distintas sustancias (restos fetales, restos de la placenta, etc).Para ello necesita retener agua previamente.
  • La presión del útero, según va creciendo sobre los vasos sanguíneos, permite que parte de los líquidos que transportan se queden retenidos entre los tejidos musculares.
  • Al igual que en el periodo pre menstrual, los cambios hormonales afectan a la retención de líquidos de las embarazadas, por la razón descrita anteriormente.
  • Otras causas de la retención de líquidos en embarazadas: la falta de movilidad. Permanecer de pie demasiado rato, o demasiado tiempo sentada, o vestir o calzar ropa poco holgada, produce una mala circulación y por tanto la retención de líquidos.

3. Causas derivadas del envejecimiento

Según envejecemos, nuestro cuerpo empieza a realizar mal algunas funciones. Influye mucho el estilo de vida que se lleve, el cual puede retrasar o adelantar el envejecimiento. Uno de los problemas que empieza a aparecer con la edad es la retención de líquidos. Veamos las causas más frecuentes:

  • Una alimentación deficiente (mucha sal, falta de equilibrio nutricional o el exceso de alcohol)
  • Los cambios hormonales derivados de la menopausia en las mujeres.
  • El sedentarismo.
  • Medicamentos utilizados para algunas efermedades (antiinflamatorios, antibióticos etc).
  • Determinadas dolencias que producen a su vez una retención de líquidos, como son las dolencias hepáticas, la mala circulación de la sangre o las disfunciones renales.

4. Bloqueo del sistema linfático

En ocasiones el sistema linfático, responsable de drenar los líquidos que tenemos en el interior, se bloquea. Esto ocurre en determinadas circunstancias. Por ejemplo en las situaciones de inmovilismo del cuerpo.

Esto ocurre después de una operación que implique pasar el post operatorio y la recuperación en la cama o en una silla. O tras un vuelo de larga distancia donde se ha pasado mucho tiempo sentado. Sin un movimiento regular no permitimos al sistema linfático el correcto drenaje de los líquidos de los tejidos.

5. El consumo de sal.

Se trata de una de las principales causas de la retención de líquidos ya que su compuesto principal es el sodio y este sólo se elimina bebiendo líquidos. Por tanto comer con exceso de sal nos induce a tener sed, a beber más, a retener más. El consumo de sal esta especialmente desaconsejado a las personas con la presión arterial alta.

Otras causa menos conocidas  que influyen en la retención de líquidos son:

  • Nuestro nivel hormonal. A parte de las hormonas femeninas que afectan a la retención de agua durante el síndrome premenstrual o durante la menopausia (estrógenos y progesterona), un exceso de insulina o de cortisona son factores que hacen que el organismo se “aferre” a los líquidos.
  • El uso de medicamentos como la píldora anticonceptiva o algunos analgésicos.
  • La presencia de celulitis. La celulitis se compone de grasa y agua retenida en en el cuerpo. Nuestro organismo no es capaz de eliminarla por disolución.
  • Dietas bajas en calorías. Estas normalmente reducen el consumo de proteína animal. Sin embargo las proteínas son muy necesarias para que el proceso de eliminación de agua funcione correctamente.

Algunos consejos para evitar la retención de líquidos en el organismo

  1. Comer menos sal
  2. Aumentar el consumo de magnesio. Se trata de un mineral presente en multitud de reacciones enzimáticos y consumirlo nos ayuda en la eliminación de agua.
  3. Tomar vitamina B6. Está presente en los plátanos, la patata o la carne. (En este artículo puedes ver los Alimentos más ricos en vitamina B6) Es una vitamina muy importante en la generación de células rojas (entre muchas otras cosas) y se relaciona directamente en la mejora de la evacuación de líquidos.
  4. Procurar tomar alimentos ricos en potasio: el potasio, otro mineral que ayuda en la producción de orina y, al mismo tiempo colabora en la eliminación de los niveles de sodio.
  5. Evitar las harinas muy refinadas. El motivo es que este alimento entra directamente dentro del torrente sanguíneo en forma de glucosa y, por tanto, aumenta los niveles de insulina. La insulina retiene el sodio y la eliminación del sodio requiere mayor cantidad de líquido.
  6. Evitar la vida sedentaria
  7. Beber agua. Beber más, paradójicamente ayuda a eliminar más.
  8. Incluir en la dieta algunos alimentos que pueden ayudar a evitar retener líquidos. Son varios, unos muy comunes como la cola de caballo, el perejil. el ajo, el hinojo o el zumo de arándanos…, y otros más raros como la ortiga o el hibiscus.

 

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