8 combinaciones frecuentes de alimentos que en realidad no deberían tomarse juntos

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Una de las pocas cosas que tenemos en común todos los seres humanos es que a todos nos gusta comer. Por tanto, si estáis leyendo esto, lo más probable es que os guste la comida.

Afortunadamente vivimos en una época en las que nuestras opciones culinarias están limitadas principalmente por nuestra imaginación. Y, como no podría ser de otro modo, las mejores comidas suelen ser la combinación de distintos sabores y texturas que, a menudo, no deberían mezclarse.

Y es que, sin saberlo, muchos de nuestros combos favoritos están causando verdaderos estragos en nuestros sistemas digestivos. 

Según el Instituto Ayurvédico, aquellas comidas desequilibradas que combinan los ingredientes equivocados son las principales causantes de la formación de toxinas dentro de nuestros cuerpos, causando gases, indigestiones e incluso enfermedades.

Así pues, antes de elegir su próxima comida, asegúrate de conocer qué ocurre cuando mezclas ciertos alimentos:

Tomate y pepino

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Como suele ser tan habitual tomar estos dos alimentos en la ensalada, nos costó asimilar que la combinación no es tan buena como pensamos.

Los tomates son una fuente excelente de vitamina C, de acuerdo con el USDA. De hecho, contienen más que las naranjas.

Sin embargo, el pepino contiene una enzima que interfiere con la absorción de la vitamina C del tomate, lo que dificulta el trabajo del tracto digestivo y se suprimen algunos beneficios.

Té y leche

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Verter un poco de leche en el té es casi tan viejo como el hilo negro. Sin embargo, esto no significa que sea tan bueno como pensamos.

BBC explica que el té puede ser bueno para la presión arterial y la salud cardiovascular en general. Sin embargo, las proteínas de la leche, llamadas caseínas, bloquean este efecto cuando ambos se digieren juntos.

Sandía y lácteos

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La sandía, como fruta estrella del verano, suele combinarse con muchas cosas, como por ejemplo con queso feta en las ensaladas. Mientras que esto puede sonar delicioso, puede que vuestro estómago no piense lo mismo.

El Instituto Ayurvédico explica que los lácteos tardan más en digerirse que la sandía. Así, cuando la sandía comienza a ser digerida, la leche empezará a cuajarse en nuestro estómago.

De hecho, la sandía se digiere mucho más rápido que la mayoría de los alimentos, por lo que la mejor idea es tomarla sola y entre horas.

Carne y huevos

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¿A quién no le gusta una buena tortilla de jamón?

Bien, pues la combinación de estos dos alimentos hacen una comida rica en proteínas, tantas que puede que estemos pasándonos de la cantidad diaria recomendada. 

En su lugar, podéis probar una tortilla vegetariana de verduras e ingerir las proteínas de la carne en otra ingesta más espaciada.

Yogur y fruta 

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La combinación de los lácteos con otros alimentos es difícil porque nuestros estómagos digieren los primeros a un ritmo diferente al resto.

Los ácidos de las frutas, por ejemplo, interferirán con la digestión de los productos lácteos.

La mezcolanza está deliciosa, pero realmente deberíamos comerlos por separado.

Plátano y leche

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Un batido de plátano es una delicia en estado puro, además de saludable. Pero muchos expertos en nutrición piensan lo contrario.

El Instituto Ayurvédico pone la combinación de plátanos y leche como una de las menos compatibles. Esto se debe a que tienen oposición de calefacción y refrigeración de los patrones digestivos.

Un experto comentó a la NDTV que esta combinación cambia la flora intestinal, produce toxinas y puede causar congestión nasal, tos y alergias. 

Pan y queso

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Seguro que el sandwich de queso a la parrilla es una de las primeras cosas que casi todos aprendimos a cocinar por nuestra cuenta. Fácil y delicioso, pero también una bomba para el estómago, puesto que las proteínas y los almidones de digieren de manera diferente.

Cuando tomamos esta combinación, nuestros estómagos eligen cuál digerir, ya que a menudo los almidones se quedan atrás.

El Dr. Herbert Shelton afirma que los amiláceos no digeridos sufrirán fermentación y, en casos extremos, pueden conducir a una intoxicación alimentaria.

Lasaña

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Riquísima y muy socorrida, pero habéis notado lo increíblemente llenos que nos sentimos después de tomarla?

Esta combinación de alimentos no es recomendable por muchos de los motivos que hemos explicado de mezclar lácteos con otros productos. Además, la adición de salsa de tomate no ayuda en absoluto.

Nuestro organismo tendrá que trabajar a mil por hora para digerir los carbohidratos, lácteos, proteínas y ácidos, lo que requiere mucha energía.

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