Culebrilla (Herpes Zóster): Causas, Síntomas Y Tratamiento

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El herpes zóster, coloquialmente llamado culebrilla, es una enfermedad que afecta anualmente a decenas de millones de personas en todo el mundo. Y dada la alta probabilidad de que lo padezcas en algún momento de tu vida, es fundamental que conozcas sus detalles.

¿Cuáles Son Los Datos Básicos De La Culebrilla?

Es una infección en un nervio y en la superficie de la piel que es irrigada por el mismo, ocasionada por el virus que ocasiona la varicela. Cualquier persona que haya pasado por esta enfermedad puede tener un brote de culebrilla, sea niño o adulto.

Se manifiesta a través de una erupción en la piel, que se localiza con más frecuencia en el torso y viene acompañada de un dolor muy intenso.

Se estima que hay en Estados Unidos cerca de un millón de casos anuales de culebrilla y que una de cada tres personas desarrolla herpes zóster en el transcurso de su vida.

¿Qué Es El Herpes Zóster?

El herpes zóster es ocasionado por el virus de la varicela-zóster, uno de los ocho herpesvirus que causan varicela, dos tipos de herpes (genital y zóster), algunos tipos de linfoma y sarcoma, y otras infecciones.

Después de que alguien ha tenido y se ha recuperado de varicela, el virus se mantiene en el organismo, permaneciendo inactivo en el sistema nervioso.

Una de las características de los herpesvirus es que son capaces de permanecer en estado latente por tiempo indefinido, hasta que en algún momento se reactivan, por lo general sorpresivamente, aunque su despertar puede estar vinculado a ciertas condiciones.

Cuando sale de su hibernación, usualmente muy prolongada, el virus viaja por las fibras nerviosas causando una infección. Mientras el virus se encuentra inactivo no ocasiona ningún daño y es posible que surja más de una vez.

La erupción cutánea con ampollas, que caracteriza al herpes zóster, puede aparecer en una o dos bandas denominadas dermatomas, siendo más frecuentes en el área de la cintura.

Cada dermatoma corresponde a un nervio infectado y la infección puede causar erupciones aisladas en el cuello, las mejillas, la frente, los ojos y la barbilla.

La única forma directa de desarrollar herpes zóster es haber tenido varicela.

Alguien con herpes zóster puede contagiar el virus varicela-zóster a una persona no portadora (que no ha tenido varicela), pero el receptor queda expuesto primero a la varicela y después a la culebrilla.

La transmisión del virus se realiza solo por contacto de la persona sana con las ampollas en fase contagiosa.

El herpes zóster tiene mayor probabilidad de presentarse en personas mayores de 50 años y cerca de la mitad de los afectados han superado los 60 años. No obstante, el virus puede atacar a cualquier edad.

¿Qué Determina Que Algunas Personas Tengan Herpes Zóster Y Otras No?

En la mayoría de los casos, no es posible identificar una razón por la que el virus varicela-zóster comenzó a multiplicarse. Una hipótesis importante es que se activa cuando el sistema inmunológico se debilita. Otros posibles detonantes incluyen:

Envejecimiento.

Enfermedades graves, como algunos tipos de cáncer, sida y VIH.

Terapias contra el cáncer, como radioterapia y quimioterapia que abaten las defensas y disminuyen la resistencia del organismo a las enfermedades.

Trauma, estrés emocional o psicológico, que debilitan el sistema inmunológico.

Medicamentos o drogas inmunosupresoras administradas después de un trasplante de órganos.

Niños y jóvenes cuyas madres sufrieron de varicela al final del embarazo o que la tuvieron en la infancia.

¿Qué Tan Contagioso Es El Herpes Zóster?

Antes de que las ampollas se formen y después de que se han secado, formando costras, la persona con herpes zóster no puede contagiarlo. Otra característica de la culebrilla es que no puede transmitirse directamente.

Si una persona que no ha sufrido de varicela es contagiada con el virus varicela-zóster, quedará expuesto a la varicela y después padecer el herpes zóster.

El herpes zóster no se contagia mediante la tos y estornudos, sino a través del contacto de la piel de la persona sana con el líquido que exudan las ampollas.

La culebrilla es mucho menos contagiosa que la varicela y el riesgo de que el virus se propague es bajo, si la erupción está debidamente cubierta.

¿Cuáles Son Los Síntomas Del Herpes Zóster?

El signo más usual es un dolor constante y ardiente, o punzadas penetrantes y desagradables que aparecen y desaparecen alternativamente. Otros síntomas muy comunes son la erupción con ampollas y sensibilidad cutánea.

Lo más frecuente es que un brote de culebrilla se encadene de la siguiente manera:

Dolor acentuado o punzante, hormigueo en la piel, entumecimiento y picazón en un área cutánea particular, por lo general, en un solo lado del cuerpo.

Aparición de una erupción entre uno y 5 días después de que el dolor ha comenzado.

Aparición de manchas rojas que se van convirtiendo en ampollas, que sobresalen de la piel con un líquido en su interior, acompañadas de comezón.

El sarpullido que brota se parece al de la varicela en la banda de piel que es irrigada por el nervio infectado con el virus. En algunos casos, puede afectar el rostro, los ojos, la boca e incluso las orejas.

Puede ocurrir que las ampollas se peguen, generando una densa banda roja que tiene la apariencia de una grave quemadura.

En casos excepcionales y sobre todo en personas con el sistema inmunológico muy debilitado, la erupción puede extenderse por todo el cuerpo, guardando un mayor parecido a la varicela.

Cuando el herpes zóster afecta el ojo, recibe el nombre de culebrilla óptica. En este caso, el virus ha invadido un nervio oftálmico, que ocasiona una dolorosa e intensa inflamación ocular, que puede traducirse en una pérdida de visión temporal o permanente.

Por ello, cuando la erupción de la culebrilla está cerca de un ojo, hay que acudir inmediatamente al médico.

Otros datos a tener en cuenta:

Los brotes de herpes zóster duran entre 2 y 4 semanas, aunque pueden permanecer hasta 6 semanas.

La aparición de ampollas puede extenderse hasta una semana.

Las ampollas se secan gradualmente y forman costras secas entre 7 y 10 días después de haber aparecido. En este momento la erupción ya no es contagiosa.

Las ampollas pueden dejar pequeñas cicatrices.

La inflamación puede originarse debajo del tejido suave y alrededor de la erupción.

La culebrilla en el torso pueden ir acompañada de espasmos de dolor ante los toques más suaves.

En algunos casos, puede haber erupción sin dolor, así como dolor sin erupción visible.

Otros síntomas pueden incluir:

Dolor de cabeza.

Fiebre.

Malestar general.

Náuseas.

Dolores musculares.

Sensación de debilidad y fatiga.

Dolor de estómago.

Resfriado.

Dificultad para orinar.

Dolores en las articulaciones.

Inflamación de los ganglios linfáticos.

En ocasiones excepcionales, un brote de herpes zóster puede terminar en neumonía, encefalitis, inflamación cerebral e incluso la muerte.

Cuando la erupción se presenta en la cara, los posibles signos de los que hay que estar alerta son:

Descenso del párpado superior, condición conocida como ptosis palpebral.

Dificultades para mover algunos músculos de la cara.

Pérdida del movimiento ocular.

Reducción de la audición.

Distorsión del sentido del gusto.

Problemas de vista.

En la mayoría de los casos, el herpes zóster no ocasiona complicaciones, pero son posibles algunas como:

Neuralgia posherpética (NPH), con una tasa de ocurrencia de 10 a 20 %.

Neuropatía motora periférica, cuyo índice de probabilidad se sitúa entre un 5 y 10 %.

Infección cutánea más prolongada.

Encefalitis o inflamación del encéfalo cerebral.

Mielitis transversa, una inflamación en la médula espinal.

Manchas cutáneas blancas ocasionadas por la pérdida de la pigmentación en la zona de la erupción.

Síndrome de Ramsay Hunt, una parálisis facial cuando infecta el nervio facial.

Problemas de visión.

Sensación de fatiga y debilidad.

¿Cómo Se Diagnostica La Culebrilla?

El médico puede hacer un diagnóstico de herpes zóster basándose en la apariencia y el patrón de distribución que distingue a las erupciones de culebrilla.

Cuando el diagnóstico no es claro, el herpes zóster puede ser confirmado checando con un hisopo el líquido de las ampollas o haciendo un examen de sangre para verificar la presencia de los anticuerpos contra el virus varicela-zóster.

¿Cómo Se Trata El Herpes Zóster?

Por ahora, no hay ninguna manera de eliminar el virus varicela-zóster del organismo, por lo que las únicas medidas aplicables son las que ayudan a aliviar los síntomas, entre las que se encuentran:

Medicamentos recetados por el médico para mitigar el dolor.

Antivirales para combatir la multiplicación del virus que disminuyen la intensidad y duración de la infección.

Antihistamínicos, que pueden ayudar a prevenir la picazón mientras duermes.

Loción de calamina para aliviar la picazón.

Remedios naturales caseros para limpiar el área afectada y refrescar la piel, como baños con agua fría, aplicación de compresas frescas y crema a base de fécula de maíz o de bicarbonato de sodio.

Ingesta de alimentos para fortalecer el sistema inmunológico, particularmente aquellos ricos en vitaminas A, B12, C y E como vegetales de hoja verde, cítricos, huevos, lácteos, carne, pollo y pescado.

Otras indicaciones que debes seguir para disminuir las incomodidades del herpes zóster son:

Viste con ropa suelta para reducir la intensidad del contacto de la tela con la erupción.

No uses cremas antibióticas ni te pongas cubiertas adhesivas, ya que pueden paralizar el proceso de superación del brote de culebrilla.

Utiliza una venda que no se adhiera a la piel, para prevenir una mayor irritación e infección cutánea.

¿Qué Tan Efectiva Es La Vacuna Contra El Herpes Zóster?

La varicela y el herpes zóster cuentan con vacunas diferentes.

La inmunización contra la varicela es ampliamente recomendada y su aplicación es rutinaria en Estados Unidos y otros países. Es administrada en dos dosis, la primera entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda entre los 4 y 6 años.

La vacuna Zostavax contra la culebrilla es empleada desde 2006 y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos aconsejan que toda persona mayor de 60 años se la ponga.

Se estima que esta vacuna ha logrado disminuir los casos de herpes zóster en un 50 % (1).

Algunas personas que solo deben usar la vacuna después de consultar al médico:

Quienes hayan registrado una reacción alérgica ante la gelatina, la neomicina y otros componentes de la vacuna.

Las personas con el sistema inmunológico debilitado.

Mujeres embarazadas o que podrían estarlo.

¿Cuál Es El Pronóstico General Del Herpes Zóster?

La culebrilla por lo general se resuelve de 2 a 4 semanas y los jóvenes saludables la superan sin complicaciones, salvo casos muy excepcionales.

La hospitalización, como consecuencia de complicaciones del herpes zóster, se estima entre un 1 y un 4 %. Casi un tercio de estas hospitalizaciones se deben a que la persona tiene el sistema inmunológico muy debilitado.

El número de muertes por implicación directa del virus varicela-zóster se estima en 96 al año, casi siempre individuos mayores de 60 años o con el sistema inmunológico muy comprometido.
La Guía de las Vitaminas

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