¿Cuál es la conexión entre función tiroidea baja y estrés?. Aquí lo explicamos

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La función tiroidea baja (hipotiroidismo) es uno de los problemas de salud más comunes a nivel mundial.

Lamentablemente se puede mantener durante mucho tiempo.

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Lo que aumenta el riesgo de:

Fatiga crónica.

Fibromialgia.

Depresión.

Migrañas.

Problemas de memoria.

Enfermedades cardíacas.

Diabetes y resistencia a la insulina.

Desafortunadamente, a menudo no se identifica con rangos estándar de valores sanguíneos.

Y cuando se identifica, los tratamientos comunes no tratan adecuadamente el problema.

Lo que significa que millones de personas tienen síntomas causados por función tiroidea baja.

Cuyo tratamiento podrían mejorar tu salud.

Síntomas causados por función tiroidea baja

Esto es lo que podrías estar experimentando si tienes una tiroides hipoactiva:

Sensación de cansancio eterno.

Peso que se resiste a desaparecer de tu vida, por más esfuerzos que hagas.

Movimientos intestinales irregulares.

Piel seca.

Pérdida de cabello de la cabeza y las cejas.

Uñas de los dedos estriadas.

Retención de agua.

Niebla cerebral.

Humor bajo.

PMS y ciclos menstruales irregulares.

Dificultad para alcanzar el embarazo y/o pérdida de embarazo.

Si tienes algunos o varios de estos síntomas, es comprensible que te sientas enferma.

No obstante, existen maneras de proporcionar a tu cuerpo la ayuda que necesita para que te recuperes.

Así pues, si actualmente tomas la medicación de la tiroides o no, te animo que aprendas más y mantener la fe en que puedes recuperar tu salud.

Causas de la función tiroidea baja

Estas son algunas de las posibles razones por las que la tiroides no está funcionando bien.

Estrés y agotamiento suprarrenal

Estrés emocional cotidiano, así como estrés en forma de:

Toxinas.

Pesticidas.

Falta de sueño.

Azúcar en la sangre elevada.

Medicamentos (y más) todos envían mensajes de estrés a todo el cuerpo.

Este mensaje de estrés provoca aumento en los niveles de cortisol y adrenalina, que pueden causar que la tiroides se ralentice.

Síndrome de intestino permeable

Otra consecuencia del estrés, son los problemas en el revestimiento intestinal.

Provoca sensibilidades alimenticias (tales como sensibilidad del gluten).

Y autoinmunidad (tal como enfermedad de Hashimoto), capaces de provocar daño en la glándula tiroides.

Al tratar de protegerte del gluten, por ejemplo, el sistema inmunológico se confunde y comienza a atacar la propia glándula tiroides.

Lo que se conoce como mimetismo molecular.

Al hacerlo, la tiroides sufre daño y es incapaz de producir la cantidad adecuada de hormonas tiroideas.

Déficit de nutrientes

Tanto el estrés como el síndrome de intestino permeable conducen a déficit de nutrientes.

Es decir, a carecer de yodo, tirosina, hierro, selenio, zinc y vitaminas B.

Estos nutrientes son importantes para que la glándula tiroides produzca hormonas tiroideas, como la T4.

Así como para la activación de la hormona tiroidea por otras áreas de su cuerpo, la T3.

Si careces de dichos nutrientes, terminas por no tener suficiente hormona tiroidea para hacer el trabajo.

Problemas mitocondriales y estrés oxidativo

Las mitocondrias son los “motores” que producen la energía en cada célula de nuestro cuerpo.

Si están estresadas y agotadas, además de ser incapaces de producir energía, tampoco pueden activar la hormona tiroidea.

El estrés oxidativo es una de las razones más comunes por las que las mitocondrias dejan de funcionar bien.

Problemas de metilación

La producción de hormonas tiroideas es realmente esencial para la metilación saludable.

Es decir, la conversión de las vitaminas B en sustancias utilizables para hacer células sanas, y neuroquímicos como la serotonina.

Así como la energía para funcionar de forma óptima día a día.

Si la tiroides no está funcionando bien, es probable que experimentes síntomas de metilación deficiente.

Que se parecen mucho a los síntomas mencionados anteriormente.

Función tirodea baja

Observa cuántas de estas posibles causas de tiroides hipoactiva están directamente relacionadas con el estrés de alguna u otra forma.

Con todas las exposiciones comunes al estrés que experimentamos cada día, es muy probable que la tiroides pueda dejar de funcionar de manera óptima.

La función tiroidea es un espectro.

La tiroides podría estar en mal funcionamiento de forma mínima, o podría estar funcionando muy por debajo de lo que debería estar.

Ya sea por una o todas las razones mencionadas.

Y sin embargo, los análisis de sangre estándar para comprobar la función de la tiroides, se utiliza principalmente para identificar el malfuncionamiento severo.

Y, el tratamiento estándar para el hipotiroidismo severo es prescribir una forma sintética de T4.

Una forma inactiva de la hormona de tiroides, en lugar de la forma activa que tu cuerpo pueda utilizar.

Sin embargo, la investigación muestra que:

Es probable que las personas que han estado tomando T4 sintética a largo plazo todavía continúen experimentando síntomas bajos de la tiroides (1).

Las mujeres que tienen incluso una función tiroidea ligeramente baja tienen más probabilidades de experimentar un aborto espontáneo (2).

De ahí que la primera linea defensiva de tu propia salud, seas tú misma.

Intenta comprobar la función tiroidea cada año cuando te hagas un análisis de sangre.

Deberías probar el nivel de TSH así como T4 libre y T3 libre.

La TSH no debe ser superior a 4.0 mUI/L si no tomas medicamentos para la hormona tiroidea.

Y si tomas medicamentos para la tiroides, debería estar entre 0,4-4,0 mUI/L.

Si no te han hecho exámenes para los autoanticuerpos de la tiroides, también debes hacer dichas pruebas

Qué hacer si estás experimentando síntomas causados por un nivel de la función tiroidea baja

Si tienes alguno de los síntomas mencionados anteriormente, y tus niveles sanguíneos no son óptimos, entonces definitivamente es recomendable que hagas lo siguiente:

Busca una segunda opinión médica.

Haz una prueba para evaluar la función de tus glándulas suprarrenales, necesitas conocer los niveles de adrenalina y cortisol. La prueba del cortisol será preferiblemente una prueba de la saliva o del cortisol de la orina tomada cuatro veces en un día.

Haz una prueba de sensibilidad de los alimentos para averiguar si tienes o no sensibilidad al gluten y/u otras reacciones alimenticias. También puede servirte para saber si tienes permeabilidad intestinal y qué tan severo es el daño del revestimiento.

Pruebas de nutrientes, algunas de las cuales pueden ser realizadas por un laboratorio estándar y otras necesitan pruebas especializadas no disponible en un laboratorio estándar, para saber si tienes o no es déficit de nutrientes.

Pruebas para la función mitocondrial, el estrés oxidativo y la metilación.

Es vital que mejores tu función tiroidea y llegar al fondo de lo que está causando el problema.

Entiendo que puedas pensar que tendrás que vivir de esta manera el resto de tu vida.

Incluso, puedes haber llegado a creer que puede ser difícil, por no decir imposible, mejorar tu estado.

Este es el resultado desafortunado de un sistema de salud que sigue los protocolos a rajatabla en lugar de prevenir los problemas de salud.

Espero que hayas encontrado este artículo útil y me ayudes a compartir en tus redes sociales.

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