¿Tienes callos en los pies? Combátelos con esta solución 100 % natural

0
130

¿Has descuidado tus pies en los últimos días? ¿Notas que su piel está dura y reseca? Es probable que te estés enfrentando a uno de los problemas más comunes de los pies: los callos.

Publicidad

Se trata de una dureza que se origina por la constante fricción que sufre la piel con el material del calzado; a su vez, es un signo evidente de deshidratación y falta de exfoliación.

Por lo general, se forman en zonas sensibles como el área plantar y la parte inferior del dedo gordo. Su presencia es antiestética y, algunas veces, puede provocar grietas y dolor.

Hoy en día hay muchos tratamientos farmacológicos que pueden facilitar su eliminación; sin embargo, de manera opcional, hay alternativas 100 % naturales que brindan efectos similares.

En esta oportunidad queremos compartir un interesante tratamiento con vinagre blanco y cebolla, dos ingredientes que, entre otras cosas, previenen los hongos.

¡Toma nota!

Solución natural para remover los callos de los pies

La combinación de vinagre blanco y cebolla tiene compuestos que ayudan a ablandar la piel dura para facilitar la eliminación de esos antiestéticos callos que se van formando en los pies.

Esta sencilla mezcla de ingredientes naturales promueve la limpieza de la piel y disminuye la presencia de células muertas e impurezas.

Beneficios del vinagre blanco

con-esta-solucion-100-natural.jpg”>

Aunque se ha hecho popular por sus aplicaciones en la limpieza del hogar, el vinagre blanco es un producto multiusos que se puede aprovechar con fines cosméticos y medicinales.

Contiene ácidos orgánicos que regulan el pH de la piel, alterando el clima que necesitan los hongos y bacterias para multiplicarse.

Su ácido acético suaviza la dermis y ablanda las callosidades que se forman en diversas zonas del pie.

Elimina los malos olores y disminuye el exceso de sudoración.

Ver también: Las 5 mejores soluciones de limpieza con bicarbonato de sodio y vinagre

Beneficios de la cebolla

con-esta-solucion-100-natural-1.jpg”>

La cebolla tiene un olor fuerte que para muchos es desagradable; pese a esto, su concentración de compuestos antibacterianos y antiinflamatorios hace que sea uno de los mejores remedios naturales para los pies.

Entre sus componentes destacan la vitamina C y el magnesio, dos nutrientes que resultan esenciales para mantener la piel en perfectas condiciones.

Concentra sustancias sulfurosas que, tras asimilarse en la dermis, estimulan la regeneración celular y disminuyen el deterioro prematuro.

Su jugo natural es hidratante y promueve la eliminación de levaduras y bacterias que producen infecciones.

Te recomendamos leer: Cómo ablandar los callos de los pies con 5 remedios naturales

¿Cómo preparar este tratamiento de vinagre blanco y cebolla?

con-esta-solucion-100-natural-2.jpg”>

Este tratamiento con vinagre blanco y cebolla puede ayudar a embellecer los pies. Sirve para combatir los callos, las ampollas, las infecciones fúngicas y otros problemas que los aquejan a menudo.

Si bien sus efectos tardan un poco más en comparación con otros productos convencionales, su aplicación regular brinda buenos resultados.

Ingredientes

½ taza de vinagre blanco (125 ml)

1 cebolla mediana

Utensilios

Un frasco de vidrio

Algodón

Papel film transparente (el necesario)

Preparación

Incorpora el vinagre blanco en un recipiente de vidrio.

Pela la cebolla, córtala en varias rodajas e introdúcela en el frasco.

Tapa el preparado y déjalo reposar entre 4 y 8 horas.

Modo de aplicación

Sumerge un trozo de algodón en el remedio y aplícalo sobre los callos de los pies.

Cúbrelos por completo y fija el algodón con un trozo de papel film transparente.

Envuelve los pies en unos calcetines y deja actuar la solución toda la noche.

A la mañana siguiente, enjuaga los pies con agua tibia y frota el callo con una piedra pómez.

Repite el procedimiento durante 7 o 10 días, hasta notar una mejoría.

Recomendaciones finales

Para que las callosidades no empeoren, es importante complementar el uso del remedio anterior con ciertos cuidados.

Evita exponer los pies a ambientes húmedos y cálidos, ya que estos promueven la aparición de callos e infecciones.

Jamás utilices pinzas o cortaúñas para tratar de remover la dureza.

Vigila el calzado que estás utilizando. Muchas veces es la causa de los callos en los pies.

Limita el uso de tacones altos.

Realiza una exfoliación de la piel de los pies, 2 o 3 veces a la semana.

Tras una jornada larga y agotadora, eleva los pies para reactivar la circulación.

¿Quieres que tus pies luzcan suaves y saludables? ¿Notas alguna dureza en su piel? Prueba este sencillo tratamiento y confirma por ti misma sus propiedades.

Publicidad