Alivia el dolor cervical preparando 5 remedios de origen natural

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El dolor cervical, también llamado cervicalgia, es un síntoma que puede originarse en cualquier parte del cuello, incluyendo los nervios y discos intervertebrales.

Suele venir acompañado con rigidez en los músculos, además de mareos, dolores de cabeza y dificultades para ejecutar algunos movimientos.

Su causa principal es la adopción de malas posturas, pero también está asociado con el estrés, algunas lesiones y el exceso de actividad física.

Si bien puede ser leve y durar poco, algunas veces es tan severo que incapacita a la persona hasta el punto de interrumpir sus tareas cotidianas.

De hecho, puede afectar las estructuras nerviosas que se unen con los brazos y, debido a esto, la dolencia se extiende hacia estos.

La buena noticia es que se puede controlar con remedios de origen natural, ya que algunos ingredientes tienen compuestos antiinflamatorios y analgésicos.

¿Sufres esta dolencia? Descubre 5 formas de tratarlo.

1. Compresas con infusión de ortiga

Las compresas calientes con infusión de ortiga son una terapia relajante que disminuye la severidad de los dolores cervicales.

Esta planta concentra sustancias antiinflamatorias que, tras ser asimiladas, calman la rigidez de los músculos comprometidos.

Ingredientes

2 cucharadas de hojas secas de ortiga (20 g)

1 taza de agua (250 ml)

Preparación

Pon a calentar una taza de agua y, una vez comience a hervir, agrégale la ortiga.

Apaga el fuego y deja que repose durante 10 minutos.

Luego, pásala a través de un colador y usa el líquido caliente.

Modo de uso

Sumerge un paño o toalla en la infusión y aplícala como compresa sobre la zona dolorida.

Deja que actúe durante 10 o 15 minutos y repite su uso 2 veces al día.

2. Infusión de hierba de San Juan

La hierba de San Juan es una planta con compuestos analgésicos que calman dolores comunes como el que afecta el cuello.

Sus nutrientes estimulan la circulación y, al mejorar la oxigenación de los músculos, controlan la inflamación.

Ingredientes

1 cucharadita de hierba de San Juan (5 g)

1 taza de agua (250 ml)

Preparación

Hierve una taza de agua y, cuando esté bien caliente, agrégale la hierba de San Juan.

Deja que repose 10 minutos y cuélala.

Modo de uso

Consume la infusión hasta 2 veces al día, como complemento para reducir la tensión.

3. Masajes con aceites

La aplicación de masajes en la zona cervical es un método eficaz contra el dolor que impide mover lacabeza con normalidad.

Estos producen una agradable sensación de calor en el músculo que, al estimular la circulación, facilita el alivio de la inflamación.

Ingredientes

2 cucharadas de aceite de almendras dulces (30 g)

1 cucharada de aceite esencial de lavanda (15 g)

Preparación

Combina los aceites en un recipiente hasta obtener una mezcla homogénea.

Modo de uso

Frota la preparación sobre el cuello y realiza suaves movimientos circulares durante 5 o 10 minutos.

Ten cuidado al ejecutar el masaje, ya que un mal movimiento puede empeorar la condición.

Repite su aplicación 2 veces al día si lo consideras necesario.

4. Tratamiento de aceite de oliva y sal del Himalaya

El combinado casero de aceite de oliva con sal del Himalaya es un antiguo remedio que facilita el alivio del dolor cervical, sobre todo cuando aparece por malas posturas o estrés.

Sus propiedades activan la circulación en la zona afectada y reducen la reacción inflamatoria que tensiona el músculo.

Ingredientes

½ taza de aceite de oliva prensado (100 g)

¼ de taza de sales del Himalaya (37,5 g)

Preparación

Combina los ingredientes en un recipiente hasta conseguir una pasta oleosa y granulada.

Modo de uso

Frota el tratamiento sobre la zona cervical dolorida y realiza un suave masaje durante 3 minutos.

Luego, deja que repose 20 minutos más y enjuaga con agua tibia.

Repite su uso hasta calmar por completo el dolor.

5. Compresas con té de boldo

El boldo es una planta medicinal que se ha hecho popular por su capacidad para limpiar el hígado.

Sin embargo, además de esta virtud, es bueno saber que también es antiespasmódico y relajante.

Su uso en compresas reduce la rigidez muscular y alivia el dolor cervical.

Ingredientes

2 cucharadas de hojas de boldo (20 g)

1 taza de agua (250 ml)

Preparación

Pon a calentar una taza de agua y, cuando alcance su punto de ebullición, añádele las hojas de boldo.

Reduce el fuego y deja que se cocine durante 15 minutos.

Pasado el tiempo indicado, fíltrala con un colador y utilízala lo más caliente posible.

Modo de uso

Sumerge un paño o toalla en el té y aplícalo en la zona del dolor.

Haz el tratamiento durante 10 minutos y repítelo 2 veces al día si lo consideras pertinente.

Ten en cuenta que, aunque estos remedios mitigan el dolor, es necesario complementar su uso con ejercicios que relajen la zona.

Por supuesto, también se aconseja tomar horas de reposo y evitar hacer sobresfuerzos físicos.

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