Isoflavonas de soja: propiedades y beneficios

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Isoflavonas de soja: propiedades y beneficios

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Las isoflavonas van a ser un elemento importante, os mostramos cuáles son las propiedades y los beneficios de las isoflavonas y qué alimentos son los que os pueden aportar esta sustancia.

Índice del artículo

¿Qué son las Isoflavonas?

Las isoflavonas son producidas sobre todo por plantas del tipo leguminosa, como los frijoles o la soja, así como el trébol rojo. Son sustancias llamadas fitoestrógenos, es decir, sustancias que imitan a nuestros estrógenos naturales. En la menopausia hay un descenso de estrógenos, de ahí que las soja en la menopausia sea un producto tan recomendado.

El consumo de productos derivados de la soja tiene muchos beneficios para la salud, muchos relacionados con las isoflavonas. Han sido y siguen siendo objeto de estudio como lo demuestran los más de 1700 publicaciones científicas que mencionan las isoflavonas en su título o resumen. En la mayoría de los estudios se demuestra que pueden tener algún beneficio para la salud.

La estructura química de las isoflavonas es muy similar a la de nuestro estrógeno. Al ser tan similar en su estructura puede competir con los estrógenos propios por los receptores (donde se acoplan los estrógenos que producimos).

Dependiendo del tipo de receptor (Alfa o Beta) en las células  las isoflavonas pueden reducir o activar la actividad de los estrógenos. Es decir, por un lado, pueden disminuir el efecto de un exceso de estrógenos y, por otro, pueden equilibrar el descenso de estrógenos. Si las isoflavonas se unen a los receptores pueden compensar la carencia de estrógenos tal y como sucede en la menopausia.

La mejor forma de consumir isoflavonas es a través de los productos de soja, como la leche de soja, el tofu, el tempeh, las nueces de soja.

La soja contiene distintas isoflavonas pero las más beneficiosas son la daidzeína y la genisteína.

Beneficios y propiedades de las isoflavonas de soja

Tal y como mencionábamos anteriormente, son muchas las investigaciones que han escogido como objeto de estudio las isoflavonas y sus efectos en la salud. A continuación, os vamos a detallar algunos beneficios que se han asociado a las isoflavonas.

Aliviar síntomas menopausia

Las isoflavonas de la soja o del trébol rojo han mostrado ser útiles al reducir y aliviar los síntomas de la menopausia. Un ejemplo es la reducción de los sofocos o cómo contribuyen a aumentar la densidad ósea.

Un estudio realizado por el Test de salud en el año 2004 mostraba el comportamiento de 27 médicos que trataban a mujeres con síntomas de menopausia. Se demostró que las isoflavonas fueron recomendadas dos veces más (44%) frente al tratamiento hormonal sustitutivo (22%).

Reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca

Las isoflavonas de soja parecen tener beneficios en las enfermedades cardiovasculares, pues se cree que inhiben el crecimiento de las células que forman la placa que obstruye la arteria.

Una revisión de 38 estudios controlados de soja relacionado con su incidencia en la enfermedad cardiovascular concluyen que la soja es eficaz para disminuir el colesterol.

Fortalecer huesos

Las isoflavonas contribuyen a preservar la sustancia ósea. El consumo generalizado de soja hace que en China y Japón la gente tenga muy raramente osteoporosis, siempre comparado con las sociedades occidentales.

A diferencia del estrógeno que ayuda a prevenir la destrucción del hueso, la evidencia sugiere que las isoflavonas también pueden ayudar en la creación de hueso nuevo.

Proteger problemas próstata

Las isoflavonas pueden aportar beneficios a los hombres. Son beneficiosos para proteger en la hiperplasia de próstata o el agrandamiento de la próstata. Los estudios demuestran que las isoflavonas inciden en retrasar el cáncer de próstata.

Reducir riesgo cáncer

Las isoflavonas parecen tener un papel muy positivo en la protección del cáncer, ya que a pequeña escala actúan tal y como trabajan muchos tratamientos contra el cáncer. Los estudios poblacionales muestran una fuerte asociación entre el consumo de isoflavonas y una reducción del cáncer de mama y de endometrio.

Las mujeres que comieron la mayoría de los productos de soja y otros alimentos ricos en isoflavonas redujeron el riesgo de cáncer de endometrio en un 54%.

Tomar isoflavonas para los sofocos en la menopausia

Ante determinadas afecciones nos encontramos un auge o tendencia hacia lo natural, hacia la búsqueda de otros remedios que puedan favorecer el alivio o la reducción de los síntomas. La menopausia es uno de estos casos, muchísimas mujeres buscan alternativas para poder paliar los síntomas asociados a dicho período.

En la revista “Journal of the American Medical Association” (JAMA) se ha publicado una revisión de más de 60 estudios donde se ha mostrado cómo las isoflavonas juegan un papel relevante para reducir los síntomas de la menopausia. Concretamente se ha mostrado cómo ayuda a reducir la frecuencia de los sofocos y la sequedad vaginal, aunque no hay evidencias (de momento) de que haya cambios significativos en otros síntomas.

Por tanto, sería recomendable el consumo de isoflavonas para reducir tanto los sofocos como las sudoraciones nocturnas que, en muchas ocasiones, llegan hasta tal nivel que despiertan a la mujer.

Lamentablemente, los especialistas aseguran que el consumo de isoflavonas a través de la alimentación no es suficiente para obtener el índice de fitoestrógenos necesarios para paliar los síntomas. De esta forma, el consumo de complementos de suplementos son una de las opciones más recomendadas por los médicos.

¿Y qué suplemento de isoflavonas tenéis que consumir? La verdad es que es necesario acudir al médico para que os pueda hacer una recomendación específica y pautada de forma personal, ya que en el mercado hay tantos productos de isoflavonas que es muy importante determinar cuáles son verdaderamente aptos y cuáles tienen en su composición muy baja dosis de isoflavonas.

La dosis general de isoflavonas suele ser de entre 40 y 80 mg al día, pero como ya hemos señalado anteriormente, hay que pautarla para cada mujer en concreto en base a su caso e historial.

A su vez, los ensayos clínicos muestran cómo este tipo de suplemento suele mostrar sus efectos a partir del segundo o tercer mes de tratamiento.

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