Cómo sanar la alitosis de origen bucal

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La halitosis puede ser algo muy embarazoso, por lo tanto, te aconsejamos que leas este artículo con atención, en el cual te daremos algunas instrucciones sencillas sobre cómo sanar el mal aliento originado en la cavidad bucal.

Anteriormente de entrar en tema, queremos mencionarte que es notable que descubras qué puede estar causándote la halitosis. 

Como ya comentábamos en diferentes entradas, los principales motivos de la halitosis son de origen oral.

En segundo plano están los dificultades estomacales, pero en verdad simbolizan menos del 10% de los sucesos.

En este artículo verás:

¿Qué es bueno para el mal aliento?

Con estos números, es fácil entender por qué en primer lugar deberás ponerle una especial atención a tu higiene y salud buco dental.

Revisa tus hábitos: asearte bien la boca, incluyendo la lengua, te apoyará a evitar la proliferación de las bacterias responsables por los olores desagradables.

De esta forma, aparte de suprimir el mal olor, puedes desarrollar el sentido del gusto y tambien evitar algunas dolencias.

Una buena higiene oral posee que estar enfocada en la reducción mecánica y química de los microorganismos que viven en todas las zonas de nuestra cavidad bucal, como veremos más adelante.

Veamos en este momento cómo sanar el mal aliento en casa

Los cuidados caseros que verás a continuación te apoyarán en la tarea de suprimir la halitosis oral y desarrollarán la salud de toda tu boca.

Si sigues estos simples consejos, conseguirás suprimir buena parte de los dificultades orales que originan el mal aliento.

Anótalos e incorpóralos a tu rutina diaria para tener buenos efectos.

1- La importancia de una correcta higiene oral

Esta es la solución más facil para evitar la halitosis oral y para aclarar los sucesos de mal aliento pasajero.

Cepíllate los dientes y la lengua después de cada comida y pásate el hilo dental al menos dos veces al día.

Pero debes limpiarte toda la cavidad bucal adecuadamente: un buen aseo de la boca, incluyendo la lengua, la encía y diferentes zonas, imposibilitará la proliferación de las bacterias responsables por el mal aliento.

Más abajo veremos más detalladamente cómo hacerlo de figura apropiada.

Es notable distinguir que una correcta higiene te apoyará también a evitar dolencias no sólo orales sino también extraorales.

La reducción de los microorganismos de la boca puede hacerse de dos maneras: mecánica y químicamente.

A- El control mecánico

Este control comprende no sólo el cepillado, sino también el uso del hilo dental, además de la remoción de la placa bacteriana y del recubrimiento de la superficie lingual.

Las personas que usan prótesis dentarias removibles, también precisan hacer el adecuado aseo de las mismas y no deben usarlas mientras duermen.

– El cepillo de dientes

Lo primero que tienes que hacer para proteger tu salud bucal es elegir un buen cepillo de dientes.

Pero atención: los más hermosos no siempre son los mejores. Debes prestarle mucha atención a la textura y la calidad de las cerdas.

Los cepillos más suaves son perfectas para no lastimarte las encías y desgastarte los dientes.

Además, fíjate que la cabeza sea redondeada, para que llegue hasta los rincones más ocultos, tales como la parte de atrás de los últimos dientes.

Algo notable es que cambies tu cepillo de dientes con frecuencia. De otra forma, quizas que no logres hacer tu higiene bucal apropiadamente.

Si está dentro de tus posibilidades, un cepillo eléctrico podrá socorrerte gran cantidad a purificar mejor la placa y a disminuir las bacterias, además de fortalecer tus encías.

– Elige una buena pasta dental

En este momento te toca elegir una buena pasta de dientes, pero la variedad que existen en los estantes de los supermercados es tan grande que puede confundirte…

La casi totalidad de los dentistas señala las pastas de dientes que poseen flúor, pues este elemento colabora a dominar el tártaro dental (sarro) y a matar las bacterias que descomponen los remanentes de alimentos, provocando gases con mal olor.

Por otro lado, es notable que sepas que más pasta en el cepillo no representa más depuración: una cantidad del tamaño de una arveja es bastante para dejar tu boca perfecto.

– Cómo cepillarse los dientes adecuadamente

En este momento que ya elegiste el cepillo y la pasta, es hora de cepillarte los dientes, veamos cómo hacerlo adecuadamente.

Para un cepillado súper eficaz, divide la boca en cuatro partes (parte superior derecha e izquierda, inferior derecha e izquierda) y cepíllate cada una durante 30 segundos.

¡Sin apuro! Una depuración a fondo tarda unos dos minutos.

Haz movimientos de ida y vuelta sin colocar mucha velocidad y fuerza para no lastimarte las encías. Despues barre atentamente desde la encía hacia los dientes.

Cepíllate bien después de cada una de tus principales comidas y despues enjuágate la boca con abundante agua.

Pero por supuesto que, cepillarte los dientes sin limpiarte la lengua y sin usar el hilo dental, puede facilitar que queden zonas donde proliferen las bacterias responsables por la halitosis, entonces, sigue leyendo…

– La depuración de la lengua

La depuración lingual, por los utilidades que aporta, posee que ser parte de la higiene bucal de rutina, sin embargo, necesita ser efectuada tomando algunos cuidados.

En verdad son muy pocas las personas que saben que este órgano es la mayor fuente de mal aliento y hacen su higiene de figura corriente.

La depuración de la lengua es importantísima, pues es una de las principales fuentes de halitosis.

La capa superficial de este órgano posee la más alta concentración de microorganismos que, a partir de los remanentes de alimentos, producen compuestos sulfúricos volátiles que originan olores nauseabundos.

El medio de depuración es exageradamente facil y puede llevarse a cabo con el cepillo de dientes o también con un limpiador lingual.

en cambio, recuerda que precisa ser realizado de figura cuidadosa para no provocar lesiones, pues se trata de un órgano muy sensible.

Ve a continuación cómo hacer una depuración lingual de figura apropiada después de cada comida:

 Saca la lengua todo lo que puedas, de tal figura que te sea posible acceder a la parte posterior de la misma, que es precisamente donde se acumula la casi totalidad de los restos.

 Pásate el cepillo o el limpiador lingual, barriendo la lengua de adentro hacia afuera (no debes usar dentrífico). Repite la operación dos o tres veces, lavando siempre el cepillo o limpiador con abundante agua.

– Cómo usar el hilo dental

La placa bacteriana se figura con los remanentes de la comida no removidos, posee de 1 a 2 mm de espesor y está ubicada en el cosmos interdental.

El uso del hilo dental y un buen cepillado después de cada comida, impiden la formación de dicha placa.

El hilo necesita ser pasado suavemente entre los dientes para hacer la depuración donde el cepillo no alcanza, hasta 1 mm para dentro de la encía, pero ten atención para no lastimarla.

Recuerda que no debes pasar la misma parte del hilo para limpiarte dos espacios interdentales distintos.

Usa el hilo dental como mínimo 2 veces al día, después de las principales comidas, para eliminar los remanentes de alimentos del cosmos interdental.

Observación: si la encía te sangra al seguir este medio, puede que tengas la dolencia periodontal. Es notable que lo comentes con tu odontólogo.

B- El control químico

En el momento que el control mecánico no es bastante, puede complementarse con el uso de enjuagues bucales que combatan las bacterias.

Hay enjuagues bucales que pueden socorrerte a complementar la higiene oral, en cambio, debes tener atención al elegirlos. 

Los que poseen alcohol pueden resecarte la boca, resultando adversos para tratar la halitosis.

Es más, hay enjuagues que sólo poseen sustancias que enmascaran el mal aliento y no oponen las bacterias.

Es mejor que elijas productos que contengan soluciones o agentes antibacterianos, tales como el dióxido de cloro estabilizado y el cloruro de zinc, por decir algo, que neutralizan los compuestos sulfúricos volátiles.

También hay rociadores y enjuagues que poseen sustancias que sólo enmascaran el mal olor, es mejor que evites usar dichos productos.

Otro consejo: no te enjuagues la boca con agua despues de haber usado este tipo de productos, pues eso minimizará su efecto.

Soluciones para hacer gárgaras también son útiles, porque disminuyen el número de bacterias presentes en la parte posterior de la lengua, pero su efecto es de corta duración.

2- Impide la boca seca

La boca seca estimula la actividad de las bacterias responsables por el mal aliento, por lo tanto, tienes que hacer todo lo posible para incrementar la secreción de saliva.

Esto puede ser logrado de varias formas:

bebe agua con frecuencia (al menos ocho vasos de agua al día -2 litros-),

toma jugos de frutas cítricas (naranja, limón, pomelo, etc.),

masca chicles sin azúcar por algunos minutos,

limita la ingestión de comida muy seca

pretende comer más frutas y ensaladas verdes.

Otra notable recomendación es que tomes un buen desayuno para “purificar” la cavidad oral y mantener un flujo adecuado de saliva.

3- Reduce o abandona el cigarrillo

Si eres fumador(a), es notable que sepas que el tabaco provoca halitosis, por lo tanto, trata de eliminarlo o por lo menos reducir su consumo.

Por lo tanto, sólo tienes dos alternativas: o dejas el cigarrillo definitivamente, o higienizas tu boca siempre despues de haber fumado.

Y es bueno que sepas que los productos para enmascarar el mal aliento no sirven de demasiado en estos sucesos.

4- ¡Atención con las dietas de hambre!

Está reconocido que las dietas extremas pueden provocar mal aliento.

Esto se debe a la cetoacidosis, la descomposición de químicos causada por el ayuno.

Si quieres o precisas perder peso, reduce la cantidad de calorías sin perjudicar tu nutrición, conservando de 5 a 6 comidas al dia con alimentos de todos los grupos.

5- Visita a tu dentista habitualmente para sanar la halitosis

Debes hacerle una visita a tu odontólogo por lo menos una vez al año para mantener una magnifico salud bucal y tratar las sintomas de los dientes y encías, además de suprimir el sarro acumulado.

Es notable que le comentes que tu consulta se debe a la halitosis, pues de esta forma él podrá enfocarse en solucionar tus dificultades.

Hay dos circunstancias muy usuales que pueden provocar halitosis: la gingivitis y las caries.

Fíjate con demasiado atención en tus encías: si están muy rojas y un poco retrocedidas, es posible que tengas gingivitis.

Por otro lado, un dolor de muelas puede significar que tengas alguna infección o caries.

Bien, ha sido todo por hoy. Esperamos que estas informaciones sobre de cómo sanar el mal aliento te sean de gran cantidad utilidad para desarrollar tu salud bucal y tu calidad de vida.

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