¿Cuáles son los utilidades de la Dieta Carnívora? ¿Es verdaderamente la mejor opción para todos?

54

Publicidad

Si tuviéramos que diseñar la dieta más dañino según el dogma oficial sería la carnívora: Según la pirámide de alimentación del CSIC (Consejo Superior de Estudios Científicas), la carne es el peor alimento, solo por encima de dulces y huevos. Todo muy científico.

Y en cambio, miles de personas confirman que la dieta carnívora les ayudó a recuperar su salud y perder grasa, en el momento que otros enfoques habían fracasado.

Hoy explicamos en qué se basa la dieta carnívora, sus posibles riesgos y utilidades.

¿Qué es la dieta carnívora?

Aunque existen diferencias, el concepto es facil: comer solo productos animales.

La versión más extrema se limita a carne roja y agua. Algunos más moderados contienen órganosy pescado. Las alternativas más flexibles permiten también huevos y lácteos.

Como ejemplo concreto podríamos consumir el enfoque Paleo Keto Diet, con cierta evidencia terapéutica (detalle). Estas son sus premisas:

Énfasis en carne alimentada con pasto, utilizando sal como aderezo.

Consumo generoso de órganos.

Dos gramos de grasa por cada gramo de proteína.

No se toleran lácteos.

Según la salud intestinal de cada persona se posibilita café y cantidades pequeñas de ciertas especias y frutas.

Miles de seguidores confirman que esta dieta les dio efectos en el momento que los enfoques clásicos habían fallado. Reportan rápida pérdida de grasa, mejor digestión, menos depresión, mayor claridad mental y reducción de síntomas de múltiples dolencias autoinmunes.

Algunos llevan pocos meses con la dieta y otros varias décadas (como Charlene Andersen).

en cambio, la evidencia científica es muy escasa, y se limita a un puñado de reportes de suceso que documentan mejoría en desordenes varios, desde dolencia de Crohn (reporte) hasta cáncer (reporte).

Los argumentos

El argumento principal de sus proponentes es que las plantas intentan matarnos, y técnicamente no están equivocados.

¡Tenga atención con las plantas!

Las plantas no están interesadas en ser parte de tu ensalada, y poseen un gran arsenal químico para suprimir a sus enemigos (detalle): lectinas, saponinas, oxalatos, fitatos, alcaloides… El 99% de los pesticidas que comemos son producidos por las propias plantas (ensayo).

Dosis altas de compuestos tóxicos de las plantas son perjudiciales, pero dosis pequeñas nos colaboran

Para nuestros ancestros, los animales eran difíciles de matar pero fáciles de digerir. Con las plantas ocurría lo contra. Matarlas era fácil, digerirlas tenía cierto riesgo.

en cambio, miles de años seleccionando las variedades menos problemáticas han transformado a las verduras actuales en versiones domesticadas de sus antepasados salvajes. Sus venenos nos fortalecen en este momento por hormesis (detalle, detalle).

¿Cuál es entonces el inconveniente? La variabilidad individual. La cantidad que es util para la inmensa mayoría puede ser desmesurada para una pequeña minoría.

La cantidad hace el veneno y, en algunas personas, la cantidad toxica es muy pequeña. Si tienes una mala combinación de genesdisbiosis y otros factores quizas que tengas poca tolerancia a diferentes compuestos de las plantas.

¿Y la fibra?

La fibra fermentable es el alimento favorito de nuestras bacterias, y su ingesta es notable para mantener una microbiota saludable.

Pero de nuevo debemos reflexionar la contestación individual. Si tu microbiota no es buena, darle más fibra puede magnificar el inconveniente. Justamente muchos de los desordenes que mejoran con la dieta carnívora se deben en parte a dificultades intestinales: disbiosis, SIBO, permeabilidad intestinal…

Si tienes por decir algo sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, la fibra en tu comida podría alimentar al enemigo. Lo mismo en suceso de personas con dolencia de Crohn o colitis ulcerosa, que presentan con frecuencia algún grado de intolerancia a la fibra.

Como explica Bonnie Leclerc, anteriormente de plantar nuevas flores en tu jardín, debes suprimir la maleza. En sucesos extremos, limitar temporalmente la fibra puede ser la mejor estrategia.

¿Hay peligro de deficiencias?

La carne es un alimento nutricionalmente denso(detalle). Proporciona todos los aminoácidos y ácidos grasos vitales, como Omega 3 (sobre todo la carne de pasto). Es rica en minerales como fósforo, hierro, zinc o selenio, y proporciona múltiples vitaminas del grupo B.

Posee en cambio bajas cantidades de nutrientes sobresalientes, como vitamina C o magnesio. Curiosamente no se observan carencias en personas que llevan muchos años siguiendo la dieta carnívora, pero no dejan de ser sucesos anecdóticos.

Según algunos expertos, las ingestas al dia recomendadas están diseñadas para dietas altas en carbohidrato, y los requerimientos reducirían al disminuir este macronutriente.

Por decir algo, la glucosa y la vitamina C compiten por los mismos transportadores para entrar en las células (detalle, detalle). Por lo tanto, al disminuir los niveles de glucosa en sangre precisamos menos vitamina C. Un ensayo en personas con obesidad observó un incremento en los niveles de vitamina C al adoptar una dieta cetogénica.

Al suprimir los fitatos, aumenta también la absorción de minerales como magnesio (detalle, detalle), requiriendo una menor ingesta.

Otro peligro indiscutible son los fitonutrientes. Aunque no son vitales para nuestra fisiología (y de hecho no existen ingestas mínimas recomendadas), su consumo nos beneficia por distintas vías. Desconocemos el impacto a largo plazo de su ausencia.

¿Es peligroso comer tanta carne?

Revisando las analíticas de personas que han llevado esta dieta durante años, no se detecta nada extraño, pero no dejan de ser sucesos aislados.

No existen sociedades que se hayan alimentado únicamente de productos animales ni tenemos investigaciones a largo plazo. Evolutivamente no deja de ser un ensayo, y el fruto es todavía incierto.

El miedo de ciertos a la carne no está justificado (detalle, detalle), y ya analizamos en su instante la compleja relación entre la carne y el cáncer.

Dicho esto, una alimentación basada en carne podría aumentar algunos riesgos:

Activación de mTOR. El mTOR es fundamental para ganar masa muscular, pero un sobrante puede ser problemático, sobre todo en personas sedentarias. El impacto se disminuiría si se realiza la dieta carnívora en déficit calórico y/o se incorpora ayuno intermitente.

Sobrante de hierro. El hierro es imprescindible, pero en sobrante puede ser problemático, sobre todo en hombres. Por suerte, disminuir este peligro es facil, revisando cada cierto tiempo los niveles y realizando donaciones de sangre.

Compuestos tóxicos. Preparaciones agresivas, como la barbacoa o la parrilla, elevan la producción de compuestos potencialmente cancerígenos (ensayo), como aminas heterocíclicas (AHC) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). Aunque no está claro su verdadero impacto, es recomendable priorizar métodos de cocción menos agresivos.

Sobrante de TMAO. Hace años, una publicación en Nature especulaba que el metabolismo intestinal de la carnitina daba lugar a un compuesto denominado TMAO(detalle), que podría aumentar el peligro de dolencia cardiovascular (ensayo). Paradójicamente el pescado proporciona cantidades inclusive mayores de este compuesto (ensayo), y su consumo se vincula casi siempre con beneficio cardiovascular (detalle). Falta demasiado por investigar, pero tampoco es un peligro que debamos ignorar.

Hormonas y antibióticos. Aunque la carne de vacas alimentadas con pasto es mejor, la convencional no está llena de hormonas y antibióticos como algunos creen (detalle).

En resumen, la carne es un vasto alimento, pero su efecto depende del contexto. El consumo de frutas y verduras minimiza los posibles aspectos negativos del sobrante de carne, y no conocemos verdaderamente el impacto a largo plazo de comer solo carne.

¿A qué se debe la mejoría?

Según algunos seguidores de la dieta carnívora, todos los utilidades que ensayan se deben a suprimir los terribles alimentos vegetales.

En personas sobre todo sensibles esto será parcialmente cierto, pero seguramente hay otros muchos aspectos. Y si entendemos los dispositivos, podremos diseñar estrategias menos restrictivas que logren lo mismo.

Veamos qué podría ocurrir al llevar una alimentación carnívora:

Déficit calórico. No es siempre cierto, por supuesto, pero al basarse en alimentos muy saciantes y una alimentación tan restrictiva, se tiende a comer menos. Esto producirá pérdida de grasa, con todas las mejoras asociadas. La proteína minimizará además la pérdida muscular (detalle, detalle). En el fondo, es una especie de PSMF (Protein-Sparing Modified Fast), pero si el proposito es bajar peso rápido, prefiero una dieta cetogénica más variada.

Cetosis. Al limitar tanto los carbohidratos (casi a cero), se aumentarán los cuerpos cetónicos, experimentando muchos de los utilidades atribuidos: saciedad, menor inflamación general, claridad mental…

Descanso intestinal. La carne se absorbe completamente en el intestino delgado, produciendo poco residuo y dando un respiro al resto del tubo digestivo.

Reducción de sobrecrecimiento bacteriano. Al limitar el alimento de las bacterias invasoras desarrollarían diferentes síntomas intestinales, pero se podría conseguir lo mismo con tratamientos menos radicales.

Menos sensibilidades. Al suprimir casi todos los elementos sospechosos (gluten y diferentes lectinas, huevos, caseína, frutos secos, frutas…), se disminuirían dificultades por sensibilidades desconocidas a alguno de estos compuestos.

¿En qué sucesos tendría sentido?

Si no tienes ningún inconveniente de salud, aprende a comer bien y olvídate de la dieta carnívora. Aunque miles de personas la siguen, desconocemos los posibles efectos a largo plazo, y me parece un peligro innecesario.

en cambio, si tienes alguno de los siguientes dificultades, y no has mejorado con otros enfoques más moderados, una alimentación de exclusión extrema posee sentido. En estos sucesos, los potenciales utilidades superan con creces los posibles riesgos.

Dolencias autoinmunes. Se han denunciado por decir algo utilidades en sucesos de artritis reumatoide o psoriasis.

Desordenes intestinales como colitis ulcerosa o dolencia de Crohn.

Parásitos, hongos y otros invasores, desde Cándida a Lyme (Borrelia).

Dificultades mentales como depresión, esquizofrenia o desorden bipolar.

Como vimos previamente, no existen todavía investigaciones que confirmen utilidades, y nos basamos sencillamente en sucesos anecdóticos. No es lo óptimo, pero así es gran cantidad veces como avanza la ciencia, de la observación a la experimentación. Y repito, la dieta carnívora sería la última opción.

Podrías hacer una fase corta de dieta carnívora, por decir algo de 30 días y, si notas mejoría, transicionar con gradualidad hacia una alimentación más completa y fácil de llevar.

Sin dogmas

Gran cantidad veces, en el momento que alguien aumenta su salud después de un vasto cambio se vuelve dogmático. Piensa que si esa intervención fue lo único que le funcionó, incluye que es siempre la mejor opción. Es un error.

La realidad es que existen una gran variabilidad individual, y no existen recetas mágicas para los desordenes complejos.

Por desgracia, algunos líderes del movimiento carnívoro, como Shawn Baker, se han vuelto tan dogmáticos como los predicadores veganos. Confirman que las verduras son malas y que el ser humano está mejor adaptado a una alimentación carnívora.

Fisiológicamente, esto es falso. Somos omnívoros, y las mejores dietas humanas contienen animales y plantas. Ninguna sociedad ha sobrevivido en un entorno salvaje ingiriendo únicamente vegetales, pero tampoco existen tribus carnívoras.

Pensar que una alimentación sin frutas o verduras es la mejor opción para toda la población desafía la razón, y no encaja con la literatura científica.

Dicho esto, existen sucesos individuales donde funcionará mejor una estrategia de eliminación, y la dieta carnívora es una posible solución.

Publicidad