Mezclar bebidas energéticas y alcohol afecta la función cognitiva en ratas jóvenes, según estudio

Representación de bebidas energéticas y alcohol. / Robotitus/Playground.

Un estudio reciente publicado en la revista Neuropharmacology ha revelado que la combinación de bebidas energéticas con alcohol puede causar problemas cognitivos a largo plazo, generando preocupación sobre los hábitos de consumo de alcohol en los jóvenes. 

La investigación fue realizada por un equipo de las universidades de Cagliari y Catania en Italia, utilizando ratas adolescentes masculinas a las que se les administró alcohol, bebidas energéticas o una mezcla de ambas.

A través de diversos experimentos estándar, incluyendo escaneos cerebrales y pruebas de comportamiento, se evaluó la función cognitiva de las ratas hasta 53 días después del consumo

Los resultados mostraron que las ratas que consumieron la mezcla de bebidas presentaron cambios duraderos en su capacidad de aprendizaje y memoria, así como alteraciones en el hipocampo, la región del cerebro responsable de estas funciones.

«Se sabe poco sobre si el consumo combinado de estas bebidas durante la adolescencia puede tener efectos a largo plazo en la función central, planteando la cuestión de los riesgos de este hábito en la maduración cerebral», escribieron los investigadores. 

Cerebro afectado 

Tanto el alcohol como las bebidas energéticas son populares entre los jóvenes por diversas razones. Sin embargo, este estudio sugiere que estos hábitos podrían estar causando daños a largo plazo. 

En particular, parece que la plasticidad del hipocampo podría verse afectada, perjudicando la capacidad del cerebro para adaptarse y responder a nueva información y demandas, una función crucial para el funcionamiento normal del cerebro.

Aunque inicialmente las ratas que consumieron alcohol y bebidas energéticas mostraron un aumento en ciertos métricos cerebrales y funciones, como un incremento de una proteína que impulsa el crecimiento neuronal, estos beneficios no perduraron. Con el tiempo, y al llegar a la edad adulta, se observó un declive en la capacidad cerebral.

«Nuestros resultados muestran que el consumo de alcohol mezclado con bebidas energéticas durante el período peri-adolescente produce cambios adaptativos en el hipocampo a nivel electrofisiológico y molecular, asociados con alteraciones conductuales, que ya son detectables durante la adolescencia y persisten en la edad adulta», afirmaron los investigadores. 

Más estudios  

Estos resultados aún deben confirmarse en estudios humanos y existen posibles diferencias entre sexos debido a interacciones hormonales que no se exploraron en este estudio. Sin embargo, los hallazgos sugieren que las preocupaciones sobre las bebidas energéticas están justificadas. 

El alcohol tiene muchas implicaciones para la salud y mezclarlo con bebidas energéticas no parece ser una buena idea.

Los investigadores ahora buscan realizar estudios adicionales para entender mejor las consecuencias de esta combinación, especialmente considerando que las cantidades administradas a las ratas equivalían a episodios de consumo excesivo, un comportamiento que parece estar en aumento entre los jóvenes adultos humanos